jueves, 10 de noviembre de 2011

The only way to sanity

Tenía días queriendo escribir... había estado dándole vueltas a algunas situaciones en mi vida personal y quería escribir para escaparme un poco de ellas. Hoy especialmente, me esforcé por sacar algo, así que redacté tres borradores de temas distintos; ninguno pudo satisfacer mi necesidad de descansar mi mente de las ideas que habían estado rondando en mi cabeza y por ende, ninguno se me logró.

No fue sino hasta hablar con una persona muy especial en éste momento en mi vida, que logré despejarme un poco de esas ideas, así que me senté a ver una película que me dió la inspiración suficiente y la idea concreta sobre lo que voy a escribir a continuación.

De unos años para acá, he tenido cierto amor hacia el amor... formé un concepto diferente, más completo del que tenía. Concibo la idea del amor más allá del de pareja, que sobrepasa a los lazos familiares o a los seres que más queremos, para ampliarse a todo lo que existe alrededor de mí. Parte de ésta conceptualización que ha sido remasterizada a través de mis años, tiene su origen en lo que explico en "Mis teorías de vida", una entrada que publiqué el mes pasado en éste blog. Mi idea del amor está relacionada con cómo el todo y todos, somos uno, en cómo cada cosa, cada ser y cada momento que me rodea, es yo.

Toda la vida quise hacerme un tatuaje. No lo había hecho antes porque no estaba segura de cuál sería la cosa que colocaría en mi cuerpo por el resto de mi vida. Tendría que ser un diseño de algo que fuese tan importante, tan vital para mí, que nunca quisiese arrepentirme de habérmelo tatuado. Soy tan amante del amor que no quiero olvidarme de ello, así que finalmente hace una semana me tatué un corazón, como significado de mi concepto.

Hoy no hablo del amor de pareja, de familia o de cualquier otro de nuestros seres queridos. Tampoco me refiero a todas aquellas cosas que amo como la música, cocinar, el vino tinto o la diversidad de culturas. No tiene nada qué ver con la pasión que siento al leer textos de mi carrera como sociología o conversar de filosofía, sino con el amor que tengo hacia mí.

La película que ví hace unos momentos, describe la historia de un astronauta, me voy a permitir citarla textualmente...

"[...] Do you know the story about the russian cosmonaut?
So the cosmonaut, he's the first man ever to go to space, right? The russians beat the americans, so he goes up in this big spaceship, but the only habitable part of it, is very small. So the cosmonaut is in there, and he's got this portal window and he's looking out of it, and he sees the curvature of the Earth for the first time.
The first man to ever look at the planet he's from... and he's lost in that moment.
And all of a sudden, this strange ticking... toc, toc, toc, toc, toc, beggins comming out of the dashboard. Toc, toc, toc, toc, toc, toc... Rips out the control pannel, right? Takes all his tools toc, toc, triying to find the sound toc, toc triying to stop the sound. Toc, toc, toc. But he can´t find it toc, toc. He can't stop it. And it keeps going. Toc, toc, toc, toc, toc, toc, toc. A few hours of this... begins to feel like torture. Toc, toc, toc, toc, toc.
Few days go by with the sound and he knows that this toc small toc sound toc will break him, till lose his mind. Toc, toc, toc, toc. So what's he gonna do? Toc. He's up in space, toc, toc, toc, toc, toc, alone in a space closet toc, toc, toc. He's got twenty five days left to go with this sound toc, toc, toc.
So cosmonaut decides the only way to save his sanity... is to fall in love with the sound. So he closes his eyes toc, toc, toc, toc, and he goes into his imagination toc, toc, toc... and he opens them.
He doesn't hear the ticking anymore. He hears music violins start to play. And he spends the remainder of his time sailing through space in total bliss, in peace."

La imagen tienen que saber, te envuelve completamente: una mujer hermosa, contando la historia, matizándola con su voz, un toc rítmico y el sonido de violines que inician justo en el silencio, donde inicia la libertad del astronauta, la música se vuelve aún más sonora hacia el final del relato.

En el momento en que escuché las palabras "the only way [...] is to fall in love with the sound" todo me hizo sentido...
Tengo que enamorarme de mis piernas gordas, del sudor excesivo de mis manos, de mi sentimentalismo, de mis senos, de mis inseguridades, de mi falta de disciplina, de mis cambios de humor, de mis pestañas pequeñas, de mi diente quebrado, de mis cabellos maltratados, de mí.

Y entonces, sólo cuando me haya enamorado de todos esos pequeños sonidos que me incomodan, podré amar a todo lo que me rodea.

1 comentario: