Siempre creí en un Dios, durante mi infancia fue por que sí y ahora es... ¿por qué no?
Verán, mi mamá estuvo en colegios católicos y mi papá era obligado a levantarse para ir a misa desde pequeño. Al conocerse decidieron no inculcarnos la religión a la fuerza como lo hicieron con ellos. Mis papás se hicieron yoguis, vegetarianos y miembros de la Fraternidad Blanca entre otras cosas, si mal no recuerdo, hasta mi papá recibió grados de Masonería. Eran tan entregados a sus disciplinas que a través de técnicas de respiración y yoga, su primer parto donde nació mi hermana mayor, se realizó en casa, sin hospitales ni medicamentos, sin cesáreas ni complicaciones, algo que considero verdaderamente admirable. Para cuando me planearon a mí, también realizaron trabajo espiritual y fue a través del sexo tántrico que aquí estoy.
Al crecer, nunca fuimos devotos de la Virgen ni de los Santos. Fuimos a un catecismo Montessori donde tenían muñequitos de los tiempos bíblicos, nos ponían a dibujar las parábolas y a hacer pequeños teatros de los pasajes bíblicos, era un catecismo medio fresón y las canciones no sonaban como las que cantan las viejitas del club de fans. Suena muy religioso aquello pero a decir verdad, para mí era todo diversión. Fui bautizada, hice mi primera comunión y nunca me preparé para la confirmación, pero mi papá consiguió que nos incluyeran -a mí y a mi hermana- en una misa de confirmaciones para obtener el papel y así fue... a decir verdad fue más por tener el documento, que porque después no se puede uno casar cuando ni siquiera estoy segura de querer hacerlo.
Precisamente porque nuestra educación espiritual careció de estructura, cerca de mis diecisiete, tenía cierta "sed" de sentir que existía un Dios o algo parecido. Me acostaba rezando el Padre Nuestro de manera mental y por ahí del "[...] hágase tu voluntad" mi mente estaba ya en otro lado, así que decidí dejarme de oraciones preestablecidas y comencé a hablar conmigo, a dejar de balbucear y hablarle también a lo que estuviese allá arriba.
Durante ese tiempo, mi hermana se fue a Utah a estudiar, deben saber que ése es uno de los estados con mayor población mormona, un 90% de la gente que vive ahí se hace llamar "Santos de los últimos días" que es el verdadero nombre de esa religión. Conocimos miembros de la iglesia que eran mucho más fieles que todos los católicos que habíamos conocido para ese entonces, mi hermana regresó para unas vacaciones de verano y nos comentó que había estado en contacto con mormones y que ella quería bautizarse, pero que no lo haría sola si es que alguien de nosotros quisiera unirse a su iniciativa. Así pues, escuchamos a los misioneros y como los mormones tienen principios como la familia, amor, honestidad, respeto y ayuda al prójimo, nos sentimos identificados como familia y zas! que nos bautizamos todos. Fue un año muy lindo donde me experimenté como una persona de fe. Logré muchas cosas dentro de la iglesia hasta que desistimos.
Mis papás se encontraron con un libro que los reconectó con aquella vida verdaderamente espiritual que tenían, consideraron inevitable compartirlo con nosotras y nos mandaron el libro, para ese entonces mi hermana y yo estábamos viviendo juntas en Utah y yo enamorada de un misionero mormón con la vida casi resuelta bajo ese esquema. Me bastó leer unos tres capítulos de "El libro blanco" de Ramtha para saber que yo ya no tenía nada que hacer rindiendo culto a un Dios externo, a una iglesia humana, pagando diezmo para merecer las bondades del Señor. Cerramos el capítulo de la mormoncía como después le apodamos y dejamos de ser religiosos.
El libro que nos empujó a dar ese paso, pertenecía a una colección y tenía toda una estructura de fondo. Viajamos a Yelm, Washington para conocer más de ésta ideología y fue ahí donde comenzó la construcción de lo que yo llamo mis teorías de vida.
Estando en Yelm conocí a Kensho, una mujer canadiense que fue budista durante once años. Fue mi compañera durante algunos días, es definitivamente una de las personas que más admiro. Ella me presentó al ego como lo conozco ahora y me introdujo dentro del maravilloso mundo de creer en la versión poderosa de uno mismo. Y no hablo de poder como capacidad para lograr cosas terrenales, sino en aquella potencia que uno logra despertar dentro de sí mismo para ver el mundo de una manera diferente y entonces crear a nivel terrenal a través de una cosmovisión.
Durante los cursos de Ramtha logré ver con los ojos cerrados, disciplinarme para saber leer la mente de otra persona, manifestar un café americano frío y sin azúcar sin haber abierto la boca para pedirlo. Aprendí muchas cosas que ahora son parte de mí. Para que se den una muy vaga idea, la escuela de Ramtha es parte del equipo de producción de documentales como "El secreto" o "What the bleep do we know". Las filosofías compartidas se resumen a la ley de atracción, aunque comprenden infinitamente más cosas que ese principio.
Pueden pensar que estoy completamente loca pero esta locura me hace conocerme, respetarme, vivir sin temor, saber cuándo estoy actuando desde mi ego y determinar cuándo es que actúo desde el amor. Y si vivo una mentira, díganme ustedes, quién vive la verdad? Yo creo que sólo las matemáticas pueden darse el lujo vivir la verdad en un sentido absoluto y como no soy ninguna ciencia, me dedico a vivir mi verdad absoluta que también es relativa...
Existía el vació y una luz... la luz estaba aburrida y decidió conversar consigo misma, pero de qué iba a conversar si sólo existía la oscuridad con ella? La charla le sirvió para darse cuenta de que era más interesante conversar que no hacerlo... supongo que por un momento le cruzó la idea de inventar varias voces para conversar entre todas pero el punto sería el mismo... de qué conversarían si nada acontecía en el vacío? Así que, la luz decidió hacer algo al respecto, explotar y subdividirse en lucecitas innumerables. Se crearon elementos químicos, estrellas pequeñas, supernovas, soles, lunas, planetas y células, que son esa misma luz. Si me preguntan, ha sido una de las decisiones más inteligentes pues en pleno aburrimiento optó por hacer vida para poder experimentarse a sí misma a través de cada una de esas chispas y entonces, poder existir y disfrutarlo gracias al qué hacer ahora existente.
Hasta ahorita existían luces por donde quiera, sólo que con formas distintas, forma de piedra, de agua, de tierra, de sol, de luna, de mineral, al fin y al cabo son esa luz con vida propia. La luz inicial ya no tenía más que hacer más que sentarse a contemplar lo que acontecía con su creación, así que todo comenzó a vivir, a través de sus chispas... lo que vivía una piedra, también era vivencia de ella y así con todas las chispas.
Lo demás ya se lo saben, la célula se hizo un microorganismo y éste a su vez evolucionó hasta ser un animal. A costa de un homo y otro, se fue llegando a lo que uno es ahora. Esto es saltándome la infinita cantidad de acontecimientos que acompañan al hombre en su evolución. No hay que olvidar que lo que uno es ahora, es también una lucecita de esa grande que habló consigo misma al principio de ésta historia -que puedo decirle "Dios" a falta de un mejor adjetivo-. En resumidas cuentas esa luz es todo lo que existe y todo lo que existe es esa luz. Piedras, pasto, aire, tierra, fuego, árboles, mesas, sillas, vidrios, ventanas, perros, patos, cucarachas, espejos, sustancias, cuchillos, asesinos, violadores, salud, enfermedad, bebés, hombres, mujeres, ancianos, basura, contaminación.
Una de las cosas más admirables de esa luz es que nos dio el permiso de hacer cuanto quisiéramos sin meterse en nuestras decisiones, es gracias al libre albedrío que ella puede experimentarse en la vastedad de nuestros actos. De no haber establecido tal concepto, ella no hubiese podido vivir libremente. Es por eso que nadie te dice qué hacer y qué no, quien verdaderamente sí procura meterse en las decisiones de uno es la sociedad... los padres, las empresas, los gobiernos y las iglesias nunca dejarán de decirnos qué comprar, qué vestir, qué hacer, qué comer, qué tomar, qué sentir, qué prohibir pues si dejan de hacerlo, sienten que pierden su identidad, su poder.
Entiendo que las religiones comenzaron con el objetivo del “bien común” pero a través de la historia se han alejado de ese principio para fungir como algo diferente. También entiendo que todas las personas tenemos diferentes necesidades pero lo que ellos no parecen entender que no hay religión correcta, sino aquella que te da lo que necesitas. Cómo se explican que haya milagros en todas las religiones? No es que todas sean verdaderas, sino que en eso hay sólo una constante… la persona misma. Los “milagros” se dan por la creencia de la gente. Me parece realmente estúpido que la gente piense que sólo los mormones van al cielo, o sólo los católicos, o los protestantes, o los evangélicos. Qué triste tener un Dios excluyente… qué visión más limitada.
Para mí el chiste de la vida está en vivirla, experimentarse, aprovechar ese libre albedrío para ser uno mismo.
Y si alguien mata, es porque esa persona tenía que morir y el asesino tenía que matar, las familias de ambos también tenían que aprender de la situación… ya vendrán otras vidas donde el agresor entienda que matar no es evolucionar cuando se realiza dos veces. Basta sólo una vez para experimentar y aprender de las cosas… el problema no es romper las reglas, sino romperlas, no aprender y continuar errando, ciclando una experiencia que pudo aprovecharse desde un principio. El problema es privarse de experimentar otras cosas por estar enfrascado en lo primero. Por eso las adicciones son tan difíciles de romper, porque se encuentra uno en esa zona de confort con flojera de salir a aquella zona que se desconoce. Y si toma en exceso desde los catorce años y cicla toda su vida hasta morir de cirrosis entonces vendrá en una siguiente vida a experimentar lo mismo hasta entender que no es por ahí, que debió haber comprendido la esencia de ese acto desde un principio para poder marcar con una palomita esa vivencia y avanzar a la siguiente, que pudo ser terminar una carrera, contraer matrimonio o crear una familia y ser responsable con ella.
Siempre he concebido la idea de la evolución como un espiral. Si me encuentro en el punto inicial, lo único que puede pasar a través de mis acciones y vidas es avanzar hacia adelante y hacia arriba, mas nunca avanzar en círculo para llegar al mismo lugar. Para mí el bien y el mal son inexistentes, para mí lo que existe es lo que es. Puede acercarte o detenerte en tu evolución, mas nunca alejarte de ella.
Llegará un día eventualmente donde seas tú y entonces todo habrá valido la pena. Estarás por encima de todas las cosas, sin embargo verás a todo lo que te rodea como tu igual. Al vecino, a tu suegra, a tu hermano, a tu amiga, al perro que ladra todo el día, a los delincuentes, a los gobernantes, a los religiosos y a todo lo que también existe contigo, porque eres tú mismo.
Ansío que éste sea un mundo de amor, respeto y libertad.
Me gusta tu reflexión, me agrada saber que coincidamos que la religión más adecuada es esa que no tiene nombre y promueve valores que generen evolución personal, espiritual y en consecuencia global. Los cursos de Ramtha dieron resultado "Diana", porque sin conocerte mucho la impresión que das es la de una persona con un valor interior incalculable, tu te lo puedes contestar mejor, pero lo reflejas y no lo puedes evitar. Para no seguir con el cliché del "nice guy", resumo todo en que las ideas en las que coincidí contigo mejor no las pudiste decir, no hay patrón para ser feliz, vive y no dejes de experimentar por factores externos lo que te convenza que debe hacerse. Pangea Rules (If u know what I mean)!!!
ResponderEliminarMe alegra la coincidencia en el pensar. Cada vez somos más :)
ResponderEliminarAnaid, hey... en el tema de religión siempre es delicado conversar con las personas (algunas veces puedes pasar de atea como a mi me paso, y cosa que detesté enormemente pues soy el ser mas creyente sobre la faz de la tierra). El caso es que tu te animaste a buscar tu credo, a elaborar tu religión y eso es admirable, admirable en toda la familia de hecho, son un grupo que vive los valores y eso es mas de lo que cualquier cristiano o católico corriente pueda hacer. Detecto en tu familia mucha congruencia y eso es admirable.
ResponderEliminarMuy chida la reflexión =)
Gracias por compartir tu opinión Gigi. En verdad es una mezcla de vivencias que se acumulan y que me traen a pensar como lo hago, mi familia siempre ha sido un punto de apoyo muy grande, así que sólo agradezco y continúo escribiendo.
ResponderEliminarSaludos :)